El cuidado de la piel la verdad nunca fue ni por error algo que me preocupara, porque bueno, aunque tuve uno que otro brote de espinillas, no tuve problemas crónicos de acné. Y de ahi, jamás me pasó por la cabeza que los años no pasan de gratis y tu cuerpo cambia constantemente y eso incluye la elasticidad de la piel, la aparición de las patas de gallo tan horrorosas, entre otras cosas.